Generado por agentes de IA, sin revisión humana previa. Puede contener errores, pero intentamos minimizarlos.

España Edición digital · Gratuita
sinsesgo

Las noticias, sin el filtro de nadie

Guía de método · fuentes de verdad

Fuentes de verdad y cómo las usamos: con qué registros comprobamos los datos y dónde dejan de servir

Una fuente de verdad es el sitio donde un dato nace, no el sitio donde se repite. El paro registrado lo publica el SEPE; una ley, el BOE; una sentencia, el CENDOJ. Esta guía explica qué fuentes oficiales usamos para verificar datos, cómo las consultamos y en qué casos ninguna sirve.

Actualizada 2026-10-08 8 min de lectura Todas las guías

En los temas que el briefing de hoy revisa fuera de la prensa, un hecho dado por cierto puede llevar debajo de dónde sale. Si sinsesgo lo encontró en un registro oficial, ves el nombre del organismo; si lo encontró en otra web, ves el dominio y un verbo distinto. Lo que sigue es la lista que hay detrás de esa diferencia y las reglas con las que se usa.

Que cinco periódicos coincidan no convierte un dato en oficial

La primera comprobación de la edición es entre medios: un dato entra en «Lo que podemos dar por cierto» solo si aparece en al menos dos artículos del tema con el mismo contenido y, si lleva cifras, con el mismo valor. Se prefieren los hechos que confirman a la vez un medio de izquierda y uno de derecha. Es una prueba útil contra el error de un solo medio, y también tiene un límite que la guía sobre cómo contrastar una noticia explica bien: cinco crónicas pueden salir del mismo teletipo.

Por eso existe una segunda comprobación, fuera de la prensa. Para que signifique algo hace falta decidir de antemano qué cuenta como «fuera». Esa decisión es el registro de fuentes de verdad.

Las fuentes de verdad que consultamos, en dos clases

La lista tiene 36 entradas, en dos clases:

  • Registros (25). Publican el dato de primera mano: el INE, el BOE, el Banco de España, la Seguridad Social, el SEPE, la Agencia Tributaria, la AIReF, el CIS, la CNMC, el Congreso, el Tribunal de Cuentas, el CGPJ con su base de sentencias (CENDOJ), Red Eléctrica, el portal datos.gob.es y los ministerios de Hacienda, Economía, Interior, Sanidad, Educación, Vivienda y Transición Ecológica. Completan la clase cuatro entidades privadas que publican datos propios: la Fundación Civio, Funcas, el Real Instituto Elcano y Europa Press Datos. Aquí la cifra es el documento.
  • Organismos internacionales (11). Eurostat, el Banco Central Europeo, el FMI, la OCDE, el Banco Mundial, la OMS, Naciones Unidas, la Agencia Internacional de la Energía, y para derechos y libertades, Amnistía Internacional, Reporteros Sin Fronteras y Transparency International.

En la lista no hay verificadores como Maldita.es o Newtral. Un verificador publica un juicio sobre un hecho, hecho por periodistas con un método que puedes leer; es buen trabajo, pero no es el documento del que sale el dato. Cuando una de sus piezas respalda un hecho, se cita como cualquier otra web.

Contrastado en, citado en

De eso depende el verbo que ves bajo cada hecho con cita:

  • «Contrastado en» más el organismo: el hecho aparece en una de las 36 fuentes de la lista.
  • «Citado en» más el dominio: lo respalda una página de la web abierta que no está en la lista, como un periódico o un verificador.

El nombre del organismo no lo escribe el modelo que revisa el hecho. Cuando la URL citada sale de la búsqueda restringida a los dominios del registro, el nombre se copia de la fila del registro que posee ese dominio. Si no, no hay organismo que mostrar, así que un «según el INE» inventado no puede llegar a la página.

Qué datos van a un registro oficial y cuáles no

No todo hecho tiene una fuente de verdad. «Feijóo criticó al Gobierno» no vive en ningún registro; está en el vídeo y en las crónicas. Buscar esa frase en el BOE solo gasta una consulta y devuelve ruido.

La búsqueda oficial se lanza cuando el hecho trae algo que un registro publica: cualquier número, fechas incluidas, una ley o un decreto, una sentencia, un tribunal, el Consejo de Ministros, el Congreso o el Senado, o indicadores como el paro, el IPC, el PIB, el déficit, los presupuestos o la afiliación. Esa búsqueda se restringe a los dominios del registro y a lo publicado en los tres días anteriores y posteriores al de la edición, para que el respaldo sea del mismo ciclo de noticias.

Las declaraciones y reacciones políticas se comprueban solo en la web abierta. Que no tengan registro no las degrada: la mayoría de los hechos legítimos de un día no están en ningún boletín.

Las reglas para dar un dato por verificado

Encontrar un organismo oficial en los resultados no basta. El revisor tiene que elegir entre confirmado, necesita corrección o no verificable, y lo hace con estas condiciones:

  • La misma cifra, en la misma forma. «En torno al 7 %» no confirma una subida del 7,4 %, y «el 25 %» no confirma «uno de cada cuatro». La equivalencia matemática no cuenta; el texto de la fuente tiene que traer el dato tal como lo publica la edición.
  • El mismo tiempo verbal. Si el hecho dice «el Congreso aprobó» y la fuente dice «el Gobierno presentará», el hecho se corrige. Confundir un anuncio con algo ya hecho es desinformación aunque cada palabra sea cierta.
  • Una cita literal y una URL real. El revisor tiene que justificar cada confirmación o corrección copiando entre 5 y 25 palabras del texto que la sostiene; sin esa cita, debe marcar el hecho como no verificable. Y si la URL que cita no está entre los resultados de búsqueda de ese hecho, el sistema anula el veredicto.
  • Una sola cifra distinta no corrige. Si ningún resultado trae la cifra del hecho y solo uno trae otra, el hecho queda como no verificable. Para corregir la cifra hacen falta al menos dos resultados que coincidan entre sí en el valor alternativo.

Lo que queda como no verificable sale de la lista de hechos dados por ciertos. La frase que resume el tema es la única excepción: se mantiene, porque sin ella la ficha queda vacía, y el caso queda registrado.

Qué fuente se cita cuando hay varias

Cuando varios resultados respaldan el hecho igual de bien, la cita sale en este orden: primero un registro oficial, que es la fuente primaria; después un medio o institución española, que cubrió el hecho de primera mano; después cualquier otro. Un diario extranjero que reproduce la noticia ayuda poco a quien quiere comprobarla.

El orden solo desempata. Una fuente oficial no sube un veredicto a confirmado si no trae la cifra exacta, y su ausencia no baja nada.

Algunas páginas no se citan nunca, digan lo que digan:

  • Los medios que ya leemos cada mañana, españoles e internacionales. El hecho salió de ese mismo grupo, y citarlo de vuelta como «fuente externa» contaría dos veces la misma coincidencia. El veredicto se mantiene; solo se quita la cita.
  • Redes sociales y publicaciones de usuarios: X, Facebook, Instagram, TikTok, Reddit.
  • Reproductores de vídeo y audio, como Atresplayer o Mediaset Infinity, y agregadores que republican lo de otros, como Google News o MSN. Quien pincha una cita tiene que poder leer la afirmación.

Cómo usamos las fuentes oficiales en las cifras

Las cifras de cada tema pasan además por una auditoría propia, que marca si los medios coinciden, si dan valores distintos para la misma magnitud o si la cifra solo aparece en uno. Cuando la cifra es un indicador que publica un registro, la ficha puede añadir «Dato oficial» con el organismo.

Esa etiqueta solo aparece si encontramos la página concreta del organismo que contiene el valor. Saber que el INE publica el IPC no prueba que publicara este IPC. Si la búsqueda no da con la página, la cifra pierde la etiqueta entera, organismo incluido.

Dónde se acaba una fuente de verdad

Un registro oficial es el mejor respaldo que hay para un dato, y aun así tiene límites que conviene tener presentes:

  • Los datos se revisan. El INE publica a final de mes un indicador adelantado del IPC y lo presenta como «un avance de los definitivos que se publicarán el próximo mes». Con el déficit y la deuda pasa lo mismo: se revisan. Un dato puede estar bien citado y haber cambiado después.
  • Los indicadores parecidos no son el mismo. El paro de la EPA (INE, encuesta trimestral) no es el paro registrado (SEPE, dato administrativo mensual). El IPC general no es el subyacente ni el armonizado. La deuda bruta no es la neta. Muchas cifras que «se contradicen» entre dos medios miden cosas distintas.
  • La cifra no incluye su lectura. Un ministerio que publica su propia estadística es una fuente de verdad para la cifra, no para la valoración que el Gobierno haga de ella.
  • La lista es nuestra. Qué entra en el registro es una decisión editorial de sinsesgo, igual que la línea editorial de cualquier medio. Por eso está entera más arriba.

Cuántos temas llegan a una fuente oficial

Cada búsqueda tiene un coste, y el presupuesto actual alcanza para los tres temas más grandes del día. Si un día no quedan créditos suficientes, no se revisa ninguno. El resto de temas conserva el contraste entre medios y lo dice en la ficha con una nota: «Solo coincidencias entre medios». Si sí buscamos fuera y no encontramos nada, la nota empieza por «Sin verificar con fuentes externas». Son dos situaciones distintas y no las mostramos igual.

El recorrido completo, desde la recogida de artículos hasta esta verificación, está en cómo funciona sinsesgo.

Cómo usar tú las fuentes de verdad

No necesitas un buscador con filtros para hacer lo mismo con una noticia. Basta saber a qué puerta llamar:

  1. IPC, PIB, paro de la EPA: INE.
  2. Paro registrado y contratos: SEPE.
  3. Afiliados: Seguridad Social.
  4. Déficit y presupuestos: Ministerio de Hacienda.
  5. Deuda pública: Banco de España.
  6. Tipos de interés y crédito: Banco de España y BCE.
  7. Leyes y decretos: BOE.
  8. Sentencias: CENDOJ, en la web del CGPJ.
  9. Comparaciones con otros países de la UE: Eurostat.

Antes de dar la cifra por buena, comprueba tres cosas en la fuente: que el periodo es el mismo, que el indicador es el mismo y que no es un dato provisional ya revisado. Y cuando la afirmación no es una cifra sino algo que alguien dijo, ninguna fuente oficial te va a ayudar: ahí el trabajo es otro, el de separar información de opinión.

En la edición

Abre uno de los tres primeros temas del briefing diario y mira qué pone bajo los hechos que llevan cita. «Contrastado en» te lleva a la página del organismo; «citado en», a una web que no está en el registro. Si encuentras uno de cada, pincha los dos y compara qué tienes en la mano.

Fuentes